Pues el día de hoy me dispuse a tomar fotos a diferentes puntos de San Pedro Sula, y pues, acompañado de una compañera de trabajo, fuimos a la terraza de un hotel para tomar fotos del parque central y la catedral de San Pedro Sula… chevere, pero me di cuenta que todavia no eh superado el miedo a las alturas…aunque bien me puedo subir a un arbolito, no es lo mismo el subirse a un edificio, pero bueno, la cosa es que estuvimos tomando fotos a diferentes casas de las mas viejas de la ciudad, muy buena experiencia, mucha historia y casas muy interesantes, por desgracia, la compañera de trabajo, estaba demasiado pendiente del reloj, del tiempo y otras hierbas (por eso no uso reloj y cuando quiero saber que hora es, o me guío por el sol, o checo a ver si no tengo hambre o molesto al primer cliente que encuentre con esas endemoniadas cadenas del tiempo, jejejeeje).
Yo y un bote de agua. No se me nota, pero ahi quería ya quitarme de la baranda por que me dan pavor las alturas jejejeje.
Birnely posando con fondo la catedral.
Esta fue la primera casa a la que le tomamos foto el día de hoy.

MONOCROMATICO, increible pero este cajón de bobos todavía funciona según nos conto la dueña de la casa ( a la que le dicen Niña Olga, no se ha casado ni tiene hijos) ¿pretendientes?.
Un pianito algo viejito, descuidado, cuando lo abrimos para tocarlo, nos encontramos con partituras de Agustin Lara.

Esta foto fue en el edificio del Ferrocarril Nacional, el niño se llama Cristian. Me llego el querubin, bien alegre y con una agradable sonrisa.

Aqui en el museo. Este edificio era antes de madera y fue de las primeras casas que se construyeron en San Pedro Sula ( y como que era gente que le gustaba mucho el espacio o tenian una numerosa familia, porque si que es grande).





Y esta es la llamada Casa Cordoba, que ahora esta ocupada por una empresa de seguros.


Y por los momentos, eso fue un día, un ratito en la mañana, lastima no poder disfrutar mas en cada sitio al que fuimos, por lo menos, tenemos pendiente junto con Birnely, una tarde de buen café acompañado de muchas anécdotas en la casa de la niña Olga.