Pero una pared llena de tomas, como que viene cayendo un poco eeh… no seee.. es una tentación para un nene o una persona “adulta” madura y “coherente”… si esta última, en prueba de sus facultades mentales, quisiera meter varios utencilios de metal al mismo tiempo en cada toma de esta pared. Yaaa me lo imagino, una varilla de metal o similar en cada mano y uno en la boca metiendolo al mismo tiempo…cuanta activación y estimulo a las neuronas. Ojo el hecho de que yo diga eso, no quiera decir que estaria tentado enormemente a hacerlo… aunque, sea un poquito… peroo, eeeh… cuaaantos toooomaaaasss!!!!

Mi madre me dijo un día que yo tenía cierta afinidad a los contactos eléctricos, que un día, peque, un bebe de unos 2 o 3 años, agarro un cuchillo y ni corto ni peresozo lo intriduje en el tomacorriente de la pared de la sala, el susto fue barbaro por el grito, pero agarre otra vez el cuchillo, y vueeeelve el burro. Aaah mi madre no sabía si estallar en colera por mi estup-enda reacción, o reir a carcajadas por la bruta insistencia y los brincos que daba a causa de los toquecitos eléctricos… dos o tres años señoras y señores, dos o tres años, y etaba destinado desde entonces a sufrir un sinfin de situaciones poco ortodoxas en cuanto al crecimiento de “un niño normal”.
Cuando me dicen que a veces soy “eléctrico” me acuerdo de esta pequeña anécdota.










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