Hay lugares que merecen ser revividos en los recuerdos y mucho mejor, regresar para tener mas vivos esos gratos momentos.

Mi prima que huye del cuadro.
En mi infancia, yo era felíz en la finca de un mi tio, sin faltar a la verdad, me sentía como un animalito en libertad, como propiamente le dijo mi querida hermana a mi amada, era tal así, que yo pasaba de arriba para abajo con mi primo Juan, ambos nos parecíamos bastantes de niños, pero por la idiosincracia familiar, nos tildaron para diferenciarnos, Juan, el aragan, y Oscar, el aplicado, sinceramente no me gusto que me tildaran, creo que mucho menos a mi primo, aunque… ironicamente, el “aragan” esta ahora viviendo y trabajando en España, vaya, que bien le va de “aragan” jajajaja.
Bueno, a lo que viene la entrada, en la casa de mi tio “Mitchell”, la pasaba siempre barbaro, ya que el tiene su finca de café (de ahí mi delirio por el café), aprendí con el muchas cosas sobre el cuidado del café, desde el semillero, plantación, crecimiento, periodos de cocecha, el corte, al deslpulparlo, lavarlo, secarlo, seleccionarlo, encostalar y después llevarlo a las bodegas de café para su venta. Me encantaba esa parte de mi vida, me sigue encantando, a veces me encantaría estar ahí una buena semanita, como papa Dios manda y cheeevere vea, CALIDAAAAD!
Siempre estaba de vacaciones, me iva para la casa de mi tio, o para la de mi abuela, que es en el mismo lugar, solo que unos 2 kilometros de diferencia, en un lugar donde no habeia energía electrica, se cocinaba en hornillas de barro con leña, se hace pan en hornos típicos (de los que parecen igloo), donde abundan las velas para alumbrar las noches o sinó el quinqué, donde los mosquitos me comian por mi “dulce” sangre, donde me di mas de algun macanazo de cabeza, donde casi pierdo un dedo por andar trasteando en una maquina de desulpar café, donde un burro me pego una patada (por eso en alguna ocasión, cuando digo que algo es peor que una patada de burro, es porque lo he dicho con toda propiedad), en fin… el lugar perfecto para estar en vacaciones y pasarla chevere.

Desde la finca.

Aah el arbolito de naranja, me salvo de mi madre en tantas ocasiones xD

Al fondo, de blanco, el beneficio de café, detras, el semillero de café y sigue mas finca de café.

Una primas subiendo por la finca de café.

La lagunita donde se crian tilapias, pirañas, chapulines, cachalotes, morenas y similares.
Estas fotos me las proporcionó mi primo que ahora vive en España, lastimosamente nunca pude ir cuando tenía la cámara a mano, pero en todo caso, espero regresar a este lugar tan lleno de gratos recuerdos, momentos en los cuales me han servido para aprender, también para vivir,aaaah caramba, ¿qué estoy haciendo en esta urbe? me encantaría estar metido en la finca, agarrando garrapatas y trabajando en ella, pero bueno, en algún momento me consigo un poco de tiempo y voy de nuevo, regreso a soltar el inquieto animalito de infancia.
Hasta dentro de poco nos leemos, sean meritorios de un buen fin de semana.